Esta obra está inspirada en una obra de Jacques Schnier. En principio iba a colocarla sin caño, de manera que fuese una obra equidistante entre la abstracción y la figuración. Antes de comenzar, tenía pensado hacer una obra que representara lo masculino y lo femenino utilizando el frío hierro, la dura línea recta, la cálida madera y la sensual y dinámica curva. Aquí representé lo cóncavo y lo convexo, que son símbolos de lo masculino y femenino.
La abstracción, que es sólo forma, se me escapaba hacia el campo figurativo, lleno de narratividad. Por ello hice esta obra que quiere estar equidistante entre lo figurativo y abstracto, si no fuera por la imposición del título.
